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Dibujante finlandés, 1920-1991. Pocos artistas
han influido en la iconografía gay como Tom of Finland.
En sus dibujos ha creado un mundo de hombres lúbricos supervaroniles y
atractivos, rebosantes de músculos y paquete, entregados a una gozosa
promiscuidad en parques, urinarios, saunas y en cualquier otro lugar que cause
el suficiente morbo. El tipo físico, que repitió con escasas variaciones durante
treinta y cinco años. es perfectamente reconocible: mandíbulas cuadradas, labios
rebosantes, ojos que brillan, anchos hombros. pechos desmesurados, cintura de
avispa, glúteos respingones, muslos hercúleos y penes exageradamente grandes.
Entre estos personajes existe siempre una tensión erótica que a menudo se
transmite al observador: con frecuencia parecen invitarnos a participar en sus
gozosos juegos, realizados con la precisión de un contorsionista. Él mismo decía
que sabía cuándo un dibujo era bueno, si le producía una erección.
"Tom" fue el pseudónimo de Touko Laaksonen, un
finlandés que en 1957 tuvo la feliz idea
de enviar unos
dibujos r4ealizados en horas libres a Bob Mizner, que dirigía la revista
Physique Pictorial. Dice la leyenda que los dibujos están inspirados en las
actividades del artista. Bueno, con alguna que otra exageración. Lo que de
verdad le gustaba de niño era el piano, aunque desde los seis años empezó a
espiar a los rudos campesinos de su localidad y a estudiar los movimientos y la
musculatura. A finales de los años treinta se traslada a Helsinki parta realizar
estudios de publicidad que serán truncados por la guerra. Parece que es entonces
cuando desarrolla su pasión por los uniformes. El ejército es también fuente de
numerosas oportunidades sexuales. El recuerdo le acompañará durante el resto de
su vida y será materia prima para sus trabajos. En 1946 regresa a Helsinki y
poco a poco los
uniformes empiezan a desaparecer de su vida. El ambiente homosexual de la época
no era exactamente de su gusto: demasiados hombres afeminados, pintados y sin
fuerza. En ese momento no podía sospechar que él sería uno de los artífices de
un nuevo modelo de identificación para los homosexuales: sus dibujos que
alcanzarían gran difusión en diversas revistas homosexuales desde los cincuenta,
proporcionan una de las plasmaciones de la "histeria fálica", la
hipermasculinidad que aqueja en nuestros tiempos a la identidad gay pero que, no
siendo en sí mismo reprobable, se utiliza para aniquilar otros modelos. en 1953
conoce al que será su compañero sentimental, Veli, con el que vivirá hasta
la muerte de éste en 1981. A pesar de que sus imágenes se establecen pronto en
el imaginario colectivo homosexual de Estados Unidos, no le reportarán ingresos
importantes hasta los años setenta. En 1973 llega la consagración con una
exposición retrospectiva en Hamburgo. Tom de Finlandia pasa de ser "pornógrafo"
a "artista". El robo de toda su obra hace que se lo piense mucho antes de
organizar una segunda exposición en 1978. A partir de ahí se convierte en una
figura popular y su trabajo alcanza un estatus de culto. Se trata de los años en
que, por primera vez, la hipermasculinidad se pone de moda, en un ejemplo de
vida que imita al arte. Uno de sus personajes, Kake, es el arquetipo de
motorista enfundado en ropas de cuero cuyas costuras revientan por sus numerosos
bultos. Y con él, toda una cohorte de marineros, camioneros, policías,
militares, obreros y cowboys que reflejan la nueva imaginación erótica gay. La
muerte de Veli y de varios amigos a consecuencia del sida le afecta
profundamente, a pesar de lo cual continúa trabajando durante los años ochenta.
e el último tramo de su vida vive entre su país y Estados Unidos.

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