LAS CULTURAS, LOS PAÍSES Y LAS RELACIONES HOMOSEXUALES
|
CHINA La historia de la homosexualidad en China es paralela a la de otros países no occidentales: tradicionalmente era fácil encontrar ejemplos de relaciones homosexuales entre hombres que se aceptaban como un aspecto más de la vida; por supuesto, a menudo se privilegiaba la heterosexualidad por su valor procreativo: La homosexualidad entre mujeres apenas era mencionada, aunque esto no debe llevarnos a pensar que no existiera; su opresión era parte de la misoginia generalizada que negaba la sexualidad femenina en cualquiera de sus manifestaciones. La influencia de Occidente crea una conceptualización de las relaciones entre personas del mismo sexo que atribuye a éstas rasgos de degeneración , y así nace la homofobia y empieza a negarse la rica historia homosexual. Finalmente , la homosexualidad se convierte en algo que viene de fuera, algo que se atribuye a los extranjeros. Como en otras civilizaciones, los documentos históricos de épocas tempranas nos han llegado de manera incompleta y, consiguientemente, es difícil hacerse una idea de la incidencia de la homosexualidad hasta la aparición de los archivos de la corte. Lo cierto es que hay continuas menciones a la homosexualidad de algunos miembros de la dinastía Zhou oriental, que gobernó el país entre 722 y 221 a.C. Cuando se presentan relaciones homosexuales no parecen suscitar comentarios o desprecio, lo cual indica que se trataba de algo común, al menos entre la élite. Evidentemente, los rituales familiares y la procreación hacían la bisexualidad más deseable. En este período aparecen símbolos y figuras que pasarán a representar la homosexualidad de manera similar a la de Ganímedes, Sócrates o Adriano en Occidente. Ejemplos de ello son Mizi Xia y el poeta Long Yan, que compara a su amante con un pescador caprichoso que devuelve al mar el pez pequeño cuando captura uno mayor. La homosexualidad mantiene su visibilidad tras la unificación con la dinastía Han (206 a.C.-9 d.C.), y al parecer se trata de un período en que resulta de gran importancia en la corte. Las crónicas hablan de emperadores homosexuales que se rodeaban de una cohorte de favoritos entre los que se repartían cargos prominentes (una especie de mafia rosa, que dirían los modernos). Los favoritos reciben atención en documentos de la corte y de nuevo no se condena su orientación sexual, aunque se incide en el ambiente de competitividad entre los jóvenes por atraer la atención del emperador. Entre todos los favoritos, el más famoso fue Dong Xian, amante del emperador Ai. Un episodio de esta relación dio lugar a uno de los tropos más perdurables en el tratamiento de la homosexualidad en China. La historia nos presenta al emperador durmiendo con su amante. Ai despierta y debe acudir a atender asuntos de estado. Al tratar de levantarse descubre que su amante se ha quedado dormido sobre la manga de su túnica. Ai toma una daga y corta la manga para no tener que despertar al muchacho. Desde este momento, los homosexuales se conocen como "los de la manga cortada". Otro elemento que parece haber sido común en la época es la prostitución masculina. Los encomios a prostitutos adolescentes son comunes, especialmente durante la dinastía Jinn (265-420). Se convierten en figuras respetadas e influyentes, lo cual crea una atmósfera de epicureismo que será severamente criticada por los seguidores de Confucio. De nuevo hay que advertir que lo que se condenaba no era una orientación sexual determinada, sino las vidas desordenadas y entregadas al placer que llevaban los miembros de la corte. Con la creciente influencia de los confucionistas se llega a una época de mayor moderación, que se corresponde con el siglo XVI de nuestra era. La homosexualidad es objeto de restricciones legales, como lo son otras prácticas sexuales fuera del matrimonio, como parte de un movimiento para fortalecer la familia, que según Confucio era la base del sistema social. A finales del siglo XVII se prohíbe por fin explícitamente el sexo consentido entre hombres, aunque parece que en general se hacía la vista gorda ante este tipo de transgresiones, lo que de nuevo sugiere su frecuencia. Antes de la llegada de esta atmósfera represiva, hubo un período de florecimiento de la cultura homosexual durante la dinastía Ming (1368-1644). En una provincia de la costa meridional llegó a codificarse un modelo de matrimonio entre hombres, de validez legal, que duraba unos veinte años y reproducía elementos del modelo pederástico griego, el contrato llegaba a su fin cuando el hombre más joven debía dedicarse a formar una familia. Es también durante la dinastía Ming cuando aparecen los primeros documentos importantes sobre el lesbianismo. El amor entre mujeres es tema de grabados y recibe mención en manuales sexuales. Es frecuente en la literatura popular: la primera obra de Li Yu, "Pena por la compañera embelesadora" presenta el amor de una mujer casada por una joven soltera: la casada convence a su marido para que tome a la soltera como concubina. A pesar de las prohibiciones legales que se inician en el siglo XVII, sigue siendo frecuente encontrar referencias a comportamientos homosexuales en la literatura. Una de las obras centrales de la tradición china, el Sueño de la alcoba roja, presenta a un protagonista bisexual y ofrece varios episodios homosexuales, incluyendo a mujeres. A mediados del siglo XIX se publica un trabajo, Espejo de Flores exquisitas, en el que la homosexualidad se presenta en el contexto del teatro. En la misma época aparece el trabajo de una poetisa lesbiana, Wu Tsao, de la que no ha sido posible encontrar información fiable. Sabemos que tras unas difíciles relaciones con los hombres, busca exclusivamente la compañía de las mujeres, algo que se refleja en su poesía. El sinólogo Kenneth Rexroth la considera una de las grandes poetisas lesbianas de todos los tiempos. Esta relativa tolerancia sufre un duro golpe con la influencia occidental, aunque hay otros elementos a tener en cuenta. En primer lugar, la adopción de una lengua literaria común hizo que el acceso a textos en chino clásico quedara vedado a nuevas generaciones de lectores, que así permanecían ignorantes de la variada tradición homoerótica. El sentimiento de inferioridad de los reformistas chinos les hace adoptar el paradigma científico, que a principios del siglo XX patologizaba la homosexualidad sin ambigüedades. A pesar de eso, sabemos de la homosexualidad de Yu Pi (1906-1967), el último emperador cuya vida se narra en el film de Bernardo Bertolucci (1987). La llegada del comunismo no mejoró la situación. Como había sucedido en Rusia, la homosexualidad se convierte en un signo de decadencia burguesa y se castiga con mucha dureza, a pesar de lo cual el fin de la era de Mao ha visto el nacimiento de una reducida subcultura homosexual en las grandes ciudades. Las declaraciones del médico del "Gran Timonel" Mao Tse Tung, tras la muerte de éste, sobre sus actividades sexuales con muchachos no son más que una nota irónica al respecto: al fin y al cabo, la antiquísima y noble tradición china no murió con el comunismo. Su mayor dirigente la practicaba y la gozaba. Mientras, los ciudadanos chinos eran castigados por lo mismo. |
|
| Estadisticas Gratis |